sábado, 24 de abril de 2010

9. NOS PREGUNTAMOS POR NUESTRO CONSUMO




Consumo responsable es un concepto que repetimos con frecuencia en estos últimos tiempos, pero ¿tenemos claro lo que es?; vale la pena reflexionar sobre ello y concienciarnos todos y todas de su significado y sobre todo de su proyección, de como ese consumo responsable nos afecta de forma individual, pero también de forma colectiva.
Nuestros gastos, nuestro derroche, la forma en que utilizamos los recursos afecta a nuestro entorno más cercano, pero también al entorno global, los recursos del planeta no son inagotables y el hecho de que nosotros y nosotras nos pasemos en el consumo, puede suponer que otras personas no tengan suficiente para cubrir sus necesidades más básicas; el consumo responsable supone que más recursos llegarán a más personas.

Este pensamiento debe convertirse en una forma de vida, en un camino a seguir. Es necesario que este pensamiento se extienda a toda la sociedad debe estar por ello presente en la educación y en toda la sociedad.

Por todo esto, deberíamos plantearnos una serie de preguntas:

* ¿Consumimos de más en nuestra vida cotidiana?

* ¿Hay personas que pueden cnsuir lo que necesiten?

* ¿Hay alguien a quien el consumo de los demás le empobrezca?

* ¿Cómo podemos colaborar en el consumo responsable?

1 comentario:

Marta dijo...

Mi opinión es que el consumo irresponsable comienza y por eso podría erradicarse o corregirse al menos desde la infancia, con la educación de los niños.
Atajar el problema de raíz y educar a los hijos en valores como la empatía, el altruismo, la generosidad o la responsabilidad a la hora de comprar y consumir, es tan importante como predicar con el ejemplo y ser un modelo a seguir.